lunes, 6 de enero de 2014

Nutre a tu Plan de negocio de la información que seducirá al Capital Riesgo

Es obvio que no todas las ¡ idea ¡ de negocio innovador acaban convirtiéndose en una realidad empresarial viable y rentable, de hecho, de cada diez proyectos financiados por el Capital Riesgo dos acaban cerrando perdiéndose el capital invertido, seis no aumentan el valor de sus acciones (aunque si generan empleo) y solo dos de los proyectos financiados sus acciones aumentan muy considerablemente de valor generando considerables rentabilidades a los inversores.

Sin embargo hay una serie de características indispensables que tiene que cumplir un proyecto para ser positivamente evaluado por un inversor privado o por un fondo de capital riesgo.

En mis entradas anteriores al blog he remarcado que la mayoría de los proyectos empresariales provienen de la “intuición” del emprendedor, y que la intuición es un “conocimiento” evidente que tiene el emprendedor y que generalmente no esta basado en el razonamiento y en la deducción.

He remarcado también que la sola “intuición” del emprendedor genera incertidumbres al posible inversor ya que éste decidirá o no su inversión en función de parámetros objetivos que él pueda analizar de manera racional y deductiva.

Así pues destaco en esta entrada aquellos elementos en que debemos fundamentar nuestro plan de negocio para que el posible inversor pueda analizar de manera coherente y objetiva nuestro proyecto para decidir la materialización de su inversión.

Este mecanismo de evaluación al que llamamos las “due diligences” de la innovación y de la tecnología me han permitido levantar mas de 4,5 millones de Euros para financiar mis proyectos de innovación, podéis seguirlos todos en mi web http://miguelhuguet.com/

El realizar las mencionadas due diligences no es garantía de éxito en la negociación pero si permite tener una visión muy clara del negocio y explotar aquellos activos que pueden hacer decantar la decisión de la inversión a favor del proyecto, en cualquiera de los casos el realizar esta evaluación nos acercará a nosotros mismos como emprendedores a una visión realista de la viabilidad del proyecto.

Quiero destacar sobre manera la objetividad y realismo con que deben realizarse los análisis y las previsiones de consecución de hitos en el plan ( hitos de ventas, de plazos, de beneficios) ya que normalmente el emprendedor suele ser excesivamente optimista en sus previsiones para hacer el proyecto mas atractivo al inversor, sin embargo este optimismo se convierte en una trampa ya que, consciente el inversor de este optimismo que caracteriza al emprendedor condicionará los plazos de su capitalización del proyecto a la consecución de los hitos descritos en el plan, y si esos hitos no se cumplieran el inversor exigirá una mayor cesión de acciones por su inversión.


Siempre hay que ser objetivos y realistas ya que si el proyecto resulta “bueno” una vez realizadas las due diligences, no será difícil obtener la financiación necesaria.

Esquema: