viernes, 28 de marzo de 2014

Emprendedor protege tus acciones si estás negociando financiación con el Capital Riesgo

Como he comentado en mis anteriores entradas al blog, una característica que define al emprendedores es su optimismo.

El optimismo es importante ya que, al igual que la mayoría de actitudes personales acusadas tiene un efecto contagio sobre los demás, y esto es fundamental para el éxito, pero el optimismo en las previsiones del plan de negocio genera siempre un efecto malévolo en la actitud del inversor.

El inversor no conoce en profundidad nuestro proyecto y para eso le presentamos nuestro plan de negocio, lo que si conoce perfectamente el inversor es que el emprendedor tiende a ser optimista en sus previsiones para hacer el proyecto mas atractivo, el emprendedor suele ser optimista en los siguientes apartados del plan de negocio:

-         En las ventas.
-         En los plazos de consecución de hitos.
-         En los beneficios que generará la empresa (normalmente acostumbra a haber mas gastos que los previstos).
-         En las amenazas que implican competidores terceros

Un plan de negocio con unas previsiones optimistas no es lo que decantará al inversor (sea éste inversor privado o fondo de capital riesgo) a invertir en nuestro proyecto, lo que le decidirá a invertir será la objetividad y credibilidad de los parámetros de la globalidad del plan descritos en las due diligences de la innovación o la tecnología y en el plan de negocio en si mismo (ver entradas al blog anteriores), lo que si hará el inversor si realmente ha tomado la decisión de invertir en el proyecto es que usará las previsiones (hitos) descritos en el plan de negocio como un “contrato de obligado cumplimento” y condicionará la materialización del total de su inversión a la real consecución de los hitos descritos.

Si el inversor realmente está interesado en materializar la inversión capitalizará la mitad o menos de la inversión necesaria en un primer momento para invertir el resto a la consecución de los hitos previstos, y si al momento de la consecución de los hitos previstos éstos no se hubieran cumplido el inversor requerirá una mayor cesión de acciones a cambio de su inversión, pudiendo incluso quedar el emprendedor si no se cumplen los hitos y los plazos previstos en una posición minoritaria en el accionariado

El inversor es muy sagaz en sus inversiones, sin embargo somos nosotros, los emprendedores los que mas sabemos sobre nuestro modelo de negocio, es IMPRESCINDIBLE realizar un completo, realista y objetivo plan de negocio antes de ponernos a negociar con el capital riesgo, solo a partir de un completo conocimiento de todos los parámetros del plan podremos negociar con seguridad un buena y favorable ampliación de capital, asegurando el mantenimiento de nuestras acciones en el proyecto de cara al futuro además de que este absoluto conocimiento asentará también mayor sensación de seguridad al inversor facilitando su inversión.





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